El peligro de nuestras calles y avenidas
Al leer el título, fácilmente se podría pensar que voy a escribir sobre los malandros que andan al acecho en las vías públicas buscando a quien robar y, en muchos casos, asesinar. Pero no, hoy me senté a comentarles respecto a los taxistas, esos seres que día a día trabajan tras el volante para poder llevar la comida a casa, pagar el carro que están manejando, cubrir la matrícula escolar de sus hijos, o quizás, comprar caña, cigarros y drogas con lo que producen.
La verdad es que no es asunto de nadie lo que esta gente haga con su dinero, el problema es los riesgos a los que nos someten mientras están en su afán de ganarse la platica, quizás sea llegar antes para conseguir más pasajeros, o quien sabe por qué. ¿A quién no se le ha atravesado un taxista, lo ha adelantado por la derecha, o ha estado a punto de chocar por culpa de uno de ellos? Lamentablemente en muchos de esos casos han contribuido de manera importante a que ocurriese un accidente, algunos de ellos con heridos o incluso muertos.
Pero en la mayoría de los casos la situación llega un poco más allá, porque no conformes con someter a los otros choferes con los que comparten la vía a un calvario y un estrés de gran intensidad, los señores taxistas tienen la capacidad de poner a sus pasajeros al borde de un infarto - y pensar que por eso les pagamos -, habiendo en algunas oportunidades desenlaces graves o fatales para quien necesita llegar rápido y de forma cómoda de un lugar a otro de la ciudad, como el caso que se ve en las fotos a continuación…
Esto ocurrió al principio de la Avenida Bolívar de Maracay el 19 de junio de 2008 a eso de las 10:10pm. en el semáforo donde está la redoma del obelisco, según contaron testigos del hecho, había luz roja y este señor no se percató de la misma, venía a alta velocidad y no le dió tiempo de frenar impactando contra una camioneta que estaba parada esperando el cambio de luz.
El conductor del taxi salió ileso mientras que al acompañante - o sea, el cliente - tuvo que ser llevado en ambulancia a un centro asistencial. No se en realidad qué tan grave estaba pero si les puedo decir que los paramédicos tuvieron que picar la puerta del corsa para poder sacarlo y se veía severamente golpeado en la cabeza y el rostro, quizás porque no tenía puesto el cinturón de seguridad y golpeó contra el vidrio del carro.
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Junio 25th, 2008 a las 10:23
Eso que comentas aqui sobre los taxistas es muy cierto, ellos estan en un afan siempre de llegar rapido al destino del pasajero para así recoger mas pasajeros o en algunas ocasiones andan en una de compentencia con otro taxista (sin importar la seguridad del pasajero)